Mi ojo derecho…


Así cerramos el pacto, yo tengo tu ojo y tú tienes el mío; recuerda recordar siempre, de eso se trata. Te advierto que no será fácil adaptarte a las cosas nuevas que verás si es que decides usarlo, te podrías encontrar muchas cosas extrañas y fantásticas, fantasmas de mi pasado que aparecen para guiarme o atormentarme según su humor; mi ojo también tiene la capacidad de interpretar corazones… Si, dije interpretar corazones… Puede leer los sentimientos e intenciones de los demás a través de sus ojos o sus letras, así podrás saber si alguien intenta hacerte daño o tiene buenas intenciones, podrás encontrar culpables con solo observarlos; también está la parte divertida como los duendecillos que molestan a las mariposas cuando se paran en las flores o a las lagartijas mientras toman el sol, el gato que sonríe y desaparece tal como leí en aquél libro alguna vez… A veces veo a la muerte por la madrugada y siempre parece estar detrás de alguien. Todo esto contribuye, en parte, a mi locura, he aprendido mucho… En fin. Lo importante es que si lo usas todo lo que veas te recordará a mí y así el pacto no se romperá jamás. Úsalo bajo tu propio riesgo, úsalo o guárdalo y consérvale para siempre…

Ah, por cierto, no te asustes si con este ojo no logras ver tu reflejo en el espejo, recuerda que los vampiros no tenemos reflejo y por lo tanto se perdió esa capacidad por considerarse innecesaria…

Largos días y gratas noches…

“El bien y el mal viven en mi”

-Alucard